Cómo decorar tu mesa para Navidad

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La semana pasada hablábamos de las normas que todo anfitrión debe conocer para tratar a sus invitados correctamente, hacer que se sientan cómodos y conseguir que disfruten de una velada inolvidable.

Dada la época del año en la que estamos, es muy común que empecemos desde ya a planear y organizar citas, reuniones y eventos con familiares y amigos con los que vamos a compartir entrañables veladas.

La mesa, testigo silencioso de estas veladas, ha de estar vestida a la altura de las circunstancias teniendo en cuenta todos los elementos que componen una buena decoración, como por ejemplo la vajilla, la cubertería, los vasos, el mantel y los adornos, que no deben dejarse a elección de una decisión trivial. Por ello, es importante seguir unas pequeñas pautas para que tu mesa de Navidad brille con luz propia y refleje el glamour y exclusividad de estos días de ilusión.

Comenzamos con lo primero que se coloca sobre la mesa, el mantel. Es aconsejable que, además de estar perfectamente planchado, sea de hilo blanco o beige. Puede contener algún bordado con motivos navideños pero siempre y cuando las servilletas hagan juego con el mantel, colocando las mismas encima del plato o a la izquierda, nunca dentro de las copas. La vajilla deberá incluir un bajo plato alineado con el borde de la mesa.

Sobre él, se coloca el plato llano y, a continuación, el hondo teniendo en cuenta que si tienen alguna ilustración, ésta debe quedar colocada a “las 12 en punto”. Una vez colocada la vajilla, es el momento de posicionar los diferentes elementos que componen la cubertería, que deben estar en consonancia con el orden por el que se van a servir los platos. En el exterior se pondrán los cubiertos que se utilizarán para los primeros platos y hacia dentro se colocarán los siguientes. Si hubiera algún cubierto especial, como las pinzas para el marisco, irían a la derecha.Los vasos han de colocarse en la parte superior derecha de los platos. La copa para el agua estará más a la izquierda, la del vino blanco en el centro y la del vino tinto a la derecha.

Y por último, el toque de distinción, los complementos. Son indispensables para darle un toque chic y exclusivo a la mesa utilizando centros con velas, flores secas o naturales, candelabros, etc. La oferta es infinita y tan solo hay un requisito: han de ser discretos y con una variedad cromática similar a la del resto del comedor.

Estos pequeños detalles son indispensables para convertir una cena navideña en una reunión diferente e inolvidable.